a Durin le importan un montón de cosas pequeñas, porque es
pequeño.
A mí también me importan muchísimas cosas pequeñas, pero no
tengo dos años como Durin.
Las cosas pequeñas que nos importan son distintas.
A él le importa muchísimo dónde está el muñequito nuevo que
mi abuela le ha comprado en el quiosco. A mí me importa que cada día anochece
más pronto*
A Durin le preocupa si después de la playa dará tiempo a
pasar por la piscina. A mí me preocupa que mi abuela este verano se levanta de
la silla mucho más despacio que el verano pasado**
Durin cada vez que escucha una moto desde la terraza le
grita a mi madre "¡Miriam una moto!". Yo cada vez que mi madre se
hace un moño me fijo en que no se tiñe el pelo desde que vino a la playa hace
un mes***
A Durin no le importa el paso del tiempo, no todavía. Lo
único que ha dicho al respecto es que no va a volver al cole (la guardería)
"nunca más".
A mí lo único que me preocupa es eso, que el tiempo pasa y
me doy cuenta de repente, cuando mi padre suspira al sentarse, o Durin dice muy
bien una palabra que se le complicaba, o cuando no recuerdo lo que sentía
cuando mi abuela me compraba algo en el quiosco.
O cuando me doy cuenta de que no era mi abuela quien me lo
compraba a mí, era mi abuelo.
*y siento que no he aprovechado el verano como debería.
**y no sé cómo será el verano que viene.
***y me sorprende la cantidad de canas que tiene, porque
normalmente no puedo verlas.
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