23 ene 2026

italia

hoy he soñado que me moría sin haber ido a Italia.

A mí morirme no me da miedo, me da pena, porque quiero ir a Italia.

En el sueño la muerte era un concepto distinto, porque yo sabía que estaba muerta, pero seguía pensando y sintiendo cosas. Además de sentir pena por haberme muerto sin ir a Italia, también pensaba que hace mucho tiempo que no veo el mar.

También me daría pena morirme sin haber visto el mar en tanto tiempo.

Alguien me decía que por qué no me daba miedo la muerte y yo respondía que me da miedo, pero no la mía. Ese alguien desaparecía del sueño, aunque yo pensaba que se iba a quedar.

Ha sido un sueño bastante raro y me he despertado sin ningún viaje planeado, ni a Italia ni al mar. Y llevo toda la mañana pensando la cantidad de veces que he dicho este año que quiero ir a Italia y que nadie me ha hecho demasiado caso, porque nadie cree (yo tampoco) que me vaya a morir pronto. 

Y estoy pensando ahora si las personas que se mueren sin haber hecho algo que querían lo piensan al morir o simplemente tienen miedo y la pena se queda en un segundo plano.

Yo creo que al morirme pensaré en el mar (y quizá en Italia).

9 ene 2026

tarde

me han hecho un regalo y no sé cómo sentirme al respecto.

Hace unos meses me reencontré con una chica que me gustó durante mucho tiempo pero a la que hacía años que no veía. Hablando, llegamos a una anécdota de hace años y comenté que en ese momento yo había estado enamorada de ella. Se quedó callada y sonrió con pena: ella también se enamoró de mí, pero un tiempo después. Llegó tarde.

El otro día le enseñé a una persona a la que admiraba algo que escribí. Esta persona nunca había leído nada mío, aunque le insistí durante mucho tiempo. Quería que viera lo que hago y me diera algo de reconocimiento, era importante para mí. Cuando me di cuenta de que no iba a conseguir que leyera algo escrito por mí, dejé de enseñarle cosas. Lo sentí como una liberación, aunque con algo de decepción, y seguí escribiendo. El otro día lo leyó. Me dijo que está orgullosa de mí, pero a mí ya no me importaba tanto lo que pensara. Llegó tarde.

Me han hecho un regalo y no sé cómo sentirme al respecto. No por el regalo, sino por la persona que lo ha hecho. Hace mucho tiempo necesitaba la validación de esta persona, era importante para mí. Quería formar parte, que me viera. Hace mucho tiempo, me habría hecho ilusión el regalo, muchísima ilusión. Con el tiempo dejó de importarme, dejé de estar triste, dejé de estar enfadada porque esta persona no me quisiera en su vida. Ahora ese regalo no es lo que necesito. Y me da muchísima pena, porque esa persona no sabe lo que representa ese regalo. Lo ha hecho con la mejor de sus intenciones, pero después de tanto tiempo ya da igual. Aunque esa persona no lo sepa.

Llega tarde.