27 abr 2026

tiempos verbales

los tiempos verbales definen lo que somos.

O lo que fuimos.

O lo que seremos.

Mi tía está embarazada y hablamos del bebé en futuro. Durin habla de él en presente casi todo el tiempo, pero Durin tiene 4 años y el sentido de la realidad en construcción. Pero me ha hecho pensar que para él, su hermanito ya "es", no "será".

De mi abuelo ya no se habla nunca en presente, únicamente para decir que está muerto. Él ya se ha convertido en lo que "era".

De los demás hablamos en distintos tiempos verbales dependiendo de si fuimos, somos o seremos. "Ser" es un verbo demasiado grande. Yo fui pequeña, soy joven y seré vieja (espero). Pero también soy muchas cosas aparte de joven. Y fui muchas cosas cuando era pequeña que ya no soy (aunque no las vea). Y creo que seré o dejaré de ser otras muchas cosas cuando sea vieja.

Odio la pregunta de quién eres o qué eres, porque no lo sé.

Porque "ser" es un verbo demasiado grande, independientemente del tiempo verbal en el que se conjugue.

13 abr 2026

silencio

hay muchas formas de violencia y otras muchas que lo son pero no se consideran como tal.

Si te pegan un puñetazo es violencia física, si te insultan es violencia verbal, si te ignoran es maltrato psicológico, y así un montón de términos para clasificar todos los tipos de violencia que podemos sufrir.

Lo peor es cuando viene de gente que nos quiere.

Y lo más peor es cuando no se puede llegar a calificar como violencia.

Hay algo que no puedo nombrar porque no encuentro el término, pero que va a acabar conmigo. Es cuando hay algo que cambia pero la otra persona niega que ha cambiado. Algo pequeño, un detalle, que antes estaba y ahora no. "Una tontería".

Cuando digo que estoy triste pero no encuentro el motivo, porque es demasiado pequeño. O porque es una acumulación de tonterías. O porque la persona a la que se lo digo no ve lo que ha cambiado.

Es difícil ver lo que no está.

Entonces, como solo lo veo yo, me callo. Es una tontería, así que guardo silencio porque no merece la pena. Pero a eso se suma otra tontería, y luego otra y otra. Si lo digo parece absurdo, es muy pequeño. Todo es demasiado pequeño hasta que se acumula y es un montón enorme. Pero es que no se puede hablar de un montón de cosas sin nombrarlas una a una, y al hacerlo me doy cuenta de que todas esas cosas son muy pequeñas.

Una cita a la que llegaron tarde, un viaje que no se hizo, un gesto que no se valoró, una flor que no me regalaron, un libro que recomendé y no se leyó, una anécdota a la que no se prestó atención. Son tonterías, pero si las juntas todas, al final explota.

No es violencia, pero se parece bastante.

7 abr 2026

escribir

últimamente no me apetece escribir.

Solo me apetece leer.

Debe ser más interesante lo que leo que cualquier cosa que pueda escribir. O menos triste.