me gustaría ser una persona cuyo color favorito es el amarillo.
Las personas cuyo color favorito es el amarillo tienen una energía distinta, en el sentido jipi de la expresión. Son gente que transmiten cosas buenas, se nota.
Creo que todo sería más fácil si mi color favorito fuera el amarillo. A la gente le cae mejor ese tipo de personas, dan más luz.
Mi color favorito es el azul, que es triste, no transmite nada, solo inmensidad. Sin embargo, las personas a las que les gusta el amarillo iluminan sitios, dan alegría. Inspiran.
No sé si las personas cuyo color favorito es el amarillo son mi tipo de personas favorito, pero creo que son el suyo. Por eso a veces querría ser así, para ser de su tipo de personas favorito. Creo que así sería más fácil.
Suena a que quiero cambiar mi forma de ser para que me quieran más, pero en realidad no tendría que cambiar tanto.
Al final, mi color favorito no es tan importante, ¿no?