yo me pienso que mi abuela es inmortal.
Quizá es porque ella no se percibe como una persona vieja, aunque es viejísima. O quizá es porque saca las croquetas de la sartén con los dedos y no se quema. O porque hace ganchillo todo el día y no se cansa. O porque salimos a andar y va más rápido que yo.
A lo mejor me pienso que no se puede morir porque ha visto morir a muchísima gente y no ha ido detrás. Vio irse a mi abuelo, que también me parecía inmortal. Pero ella sigue aquí, con su pena, sus recuerdos, sus hijos y sus nietos.
El otro día le costó levantarse de la silla y yo le pregunté por qué. Pensaba que se había hecho daño haciendo algún mal gesto, o porque había cargado con algo que pesaba mucho. No pensé que es porque tiene 87 años y lo raro es que nunca le cueste levantarse.
No voy a concluir esto de ninguna manera, porque la opción de que mi abuela no sea inmortal no me gusta.
Únicamente quería dejar constancia de lo curioso que es pensar que porque algo o alguien lleve aquí mucho tiempo significa que se va a quedar para siempre.
Y no hablo de la muerte.