31 mar 2025

no pasa nada

últimamente digo muchísimas veces que "no pasa nada".

Hay veces que es verdad, que realmente es algo sin importancia y "no pasa nada". Siempre pasan cosas inevitables que no hay que tener en consideración, cosas que puedo omitir para seguir adelante. Entonces digo que "no pasa nada".

Otras veces es mentira, pero es mucho más rápido decir que "no pasa nada" antes que explicar que ha ocurrido un suceso que va a cambiar irremediablemente el rumbo de mi existencia y me va a reventar por dentro. Tampoco sé si es tan mentira en estas ocasiones. ¿Realmente tiene importancia que el rumbo de mi existencia cambie irremediablemente? ¿De verdad es relevante si algo me revienta por dentro cuando por fuera no se ve? Igual en esos momentos para el resto del mundo "no pasa nada", así que tampoco estoy mintiendo.

También hay veces que necesito que pase algo, pero "no pasa nada". Esto es lo peor de todo, porque si pasan cosas que no tienen importancia, o que sí la tienen pero yo se la quito, por lo menos están pasando cosas. Pero si de verdad no pasa nada es imposible quitarle importancia.

Y hay veces que necesito que pasen cosas para que cuando salgan mal yo pueda decir "pero no pasa nada", para que realmente pase.


21 mar 2025

la existencia

el otro día escribí una reflexión para que un grupo de preadolescentes piensen un poco sobre el concepto de la muerte y sus consecuencias en la vida. O, dicho de otra forma, una reflexión sobre la película Coco.

Quería orientarla, no tanto hacia la muerte, sino hacia cómo hacer de nuestra existencia algo que merezca la pena. Qué legado queremos dejar, cómo nos gustaría ser recordados (porque hay que ser recordados, el olvido es la verdadera muerte).

No sé si los chavales van a reflexionar mucho, pero yo lloré un poco escribiéndola.

La existencia es complicada, es la conclusión que saqué. Yo quiero ser recordada como una escritora de éxito, o sin éxito, pero una mujer que escribía bien y llegaba a la gente a través de eso. Pero no soy (todavía) alguien así. Entonces no sé cómo se me recordaría si me muriera hoy.

Es raro lo de morirse, todo el mundo es bueno después, te redime de todo lo malo que hayas hecho a las personas que te quieren. Nadie diría de mí que soy un poco desastre, aunque lo soy, ni que se me da fatal mantener el contacto con la gente, aunque se me da fatal, ni que me enfado pero no lo digo y entonces el enfado se hace más grande, aunque lo hago. Te mueres y todo eso queda de lado.

Todo esto no lo puse en la reflexión de los chavales, porque se iban a pensar que pueden hacer lo que quieran y que al morirse a todo el mundo se le olvida si has sido medio mala persona. Si has sido mala persona del todo, no se le olvida a nadie, pero hay poca gente así.

También he pensado que entonces las malas personas, de las que no se olvida nadie, no mueren nunca, permanecen en la memoria de todo el mundo solo por ser malas personas, igual que las que son muy buenas. La existencia es complicada y esta última reflexión no les gustaría a los guionistas de Coco.

No supe cómo terminar la reflexión para que mi grupo de preadolescentes piensen en cómo quieren vivir su vida para ser recordados como merecen, porque yo tampoco sé cómo vivir la mía. 

Así que la conclusión que les di a ellos es que da igual si hacen cosas importantes, solamente importa si esas cosas les gustan y les gustaría ser recordados por ellas, y que ellos decidan si será por ser malas o buenas personas.


7 mar 2025

un tipo de personas

ayer en el metro vi cómo un chico se ponía recto e intentaba elevar el hombro porque la señora de al lado se había dormido y, sin querer, se había apoyado en él. No se conocían, pero el chico, sin dejar de mirar el móvil, intentó que la mujer después no tuviera dolor de cuello. Era un chico joven, vestido con ropa oscura e intentando parecer un tipo duro, pero hizo algo muy tierno (creo) sin querer.

La ternura no está en un anuncio de Milka, la ternura se encuentra incluso en el metro de Madrid un jueves a las ocho de la tarde. Y se encuentra, sobre todo, en un tipo de personas muy concreto.

Es el tipo de personas que, aunque vayan con prisa, le sujetan la puerta al vecino para que pase antes. Que no les pitan a los coches que van con la L. Que sonríen a los niños y acarician a los perros. Que si ven a alguien solo en clase se sientan a su lado. Que te avisan si llevas la mochila abierta. Que dan los buenos días al llegar al trabajo, aunque nadie les responda. Que no se quejan a la gente que trabaja de cara al público. Que no cruzan en rojo cuando hay niños delante. Que tienen paciencia con las personas mayores.

Hay mucha gente que es así, y también hay mucha otra que no lo es y no pasa nada. Creo que no es algo que se pueda elegir, creo que esas personas son así sin querer. No es solo el hecho de ser amable, son los gestos pequeños que no se ven pero que cuando los ves el día es un poco mejor. 

Y son las cosas que se hacen no para ser vistas, sino para mejorar un poco el mundo de manera discreta. Porque el chico del metro no miró alrededor cuando dejó que la mujer se apoyara.