29 sept 2025

el banco

hay una sensación de esas de la infancia que tengo presente a veces.

No es exactamente lo mismo, porque ya no tengo 5 años, pero no me refiero a la situación, sino a la sensación.

Cuando era pequeña mis padres me llevaban al parque a jugar, como a la mayoría de los niños. Ellos se sentaban en un banco a charlar y vigilarme, como la mayoría de los padres.

Mientras jugaba, era consciente de que mis padres estaban allí, sentados en el banco. Sabía que no se marcharían sin mí. Pero, aun así, de vez en cuando miraba hacia el banco y siempre les veía, aunque ellos no se dieran cuenta de que les miraba durante unos segundos.

La sensación de la que hablo es el alivio al comprobar que mis padres estaban ahí. Sabía que estaban, pero verles me daba una tranquilidad que no sabía que podía sentir hasta que levantaba la cabeza para mirar hacia el banco. No pretendía que me saludaran, simplemente saber que estaban.

Ahora no hay un banco del parque al que mirar, pero a veces levanto la cabeza para ver si hay alguien cerca y, cuando lo hay, siento el mismo alivio. 

No es que necesite que haya nadie, simplemente me tranquiliza que esté.


17 sept 2025

de cuándo

¿tú de cuándo eres? Estoy buscando a alguien a quien quise, pero no sé si ya está aquí. ¿Por cuándo vamos? Es que estando aquí no recuerdo cuándo llegué. Quizá si encuentro a alguien del mismo momento que yo, me pueda decir como encontrarla. No me he acostumbrado a buscar aquí. Tampoco sé qué aspecto tendría si la viera ahora. Igual no la conozco y eso me da miedo. Pero me da más miedo que dejara de quererme cuando me fui. No me asusta que quisiera a otra persona después de mí. Pero es que yo no he dejado de quererla. No sé cuánto tiempo ha pasado, porque no sé cuándo estamos. Pero sí sé que la sigo queriendo, por eso quiero encontrarla. También es porque se lo prometí, antes de irme se lo prometí. Ojalá aún no haya llegado. De momento voy a buscar a alguien que pueda ayudarme. No se está mal aquí, ¿no? Pero ojalá ella aún no esté. Sería egoísta desear tenerla conmigo.

La echo de menos, pero no deseo que esté aquí todavía. Lo que quiero es que, cuando llegue, me encuentre. Porque estoy perdida y no sé cuándo.


(sobre la muerte y lo de después)