29 nov 2025

sin mandar

he escrito un mensaje que sabía que no iba a mandar.

Solo por verlo escrito, a ver si servía como una especie de catarsis. Necesitaba dejar de pensar en algunas cosas y escribirlas a veces me ayuda.

Aun sabiendo que no lo iba a mandar, mi lenguaje ha sido correcto, sin faltar al respeto ni cagarme en los muertos de nadie. No sé por qué lo he redactado así, porque luego he pensado que lo de mantener las formas no es demasiado catártico.

El mensaje que no he enviado ha sido escrito en un chat archivado, de una persona cuyo nombre tiene un emoticono al lado que debería haber quitado hace tiempo. Después del nombre solo debería haber un apellido.

Una vez el mensaje estaba escrito, lo he leído y he corregido un par de cosas que no me gustaba cómo estaban redactadas. No quería parecer débil o desesperada. Tampoco rencorosa. No estoy enfadada, quería dejarlo claro. No pretendía mostrar intenciones de retomar el contacto, aunque echo de menos a esa persona. 

He vuelto a leer el mensaje. Ahora mejor. Pero quizá demasiado neutro, he utilizado demasiados eufemismos y no quedaba claro que considero que esa persona se ha comportado como una auténtica hija de puta. No puedo escribir “hijo de puta” en un mensaje. Bueno, pues se queda así.

Lo he leído una última vez, convencida de que transmitía lo que yo quería. He respirado hondo, esperando sentir algo, una liberación o algo. Nada. He borrado el mensaje. Claro que no es catártico, esta persona no se merece este mensaje, es demasiado correcto. Pero yo me merezco dejar de penarlo.

Supongo que la vida no funciona así y que las catarsis no llegan por escribir un mensaje que no vas a enviar.

De todas formas, aunque lo mandara iba a seguir dándole vueltas, así que mejor borrarlo y seguir siendo la única que piensa en esto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario