tengo un pensamiento recurrente últimamente.
En general tengo muchos pensamientos recurrentes, pero durante los últimos días hay uno en concreto con el que estoy en bucle y es el de las cosas que no existen.
No hablo de unicornios y cosas por el estilo, sino de todo lo que podría haber sido y no es.
Todo empezó porque estaba buscando unas fotos antiguas en casa y, mirando las fechas, me di cuenta de que había un verano, el del 93, del que había menos fotos. Le pregunté a mi padre (porque yo en el 93 no estaba viva) y me dijo que el carrete salió mal al revelarlo, se quemó, las fotos no se veían.
Esas fotos se hicieron, pero no existen. Podrían haber existido si el carrete no se hubiera estropeado.
Hay muchísimas fotos que se hicieron y no existen, lo que me lleva a todas las demás cosas que podrían haber existido y no.
Las conversaciones pendientes es otra cosa en la que pienso, aunque eso era también un pensamiento recurrente en sí, antes de pensar lo de las fotos.
Lo que más rabia me da de todas las cosas que podrían existir son las ideas que tenemos justo antes de quedarnos dormidas. Ese brillante pensamiento que tenemos antes de dormirnos, que podría ser un increíble proyecto de futuro, la novela más vendida de la próxima década o la cura de una enfermedad rara.
Esos pensamientos que son y a la vez no, que podrían ser la solución a todos nuestros problemas, es en lo que pienso últimamente. Aunque en realidad no puedo pensar en ellos, porque no existen.