9 ene 2026

tarde

me han hecho un regalo y no sé cómo sentirme al respecto.

Hace unos meses me reencontré con una chica que me gustó durante mucho tiempo pero a la que hacía años que no veía. Hablando, llegamos a una anécdota de hace años y comenté que en ese momento yo había estado enamorada de ella. Se quedó callada y sonrió con pena: ella también se enamoró de mí, pero un tiempo después. Llegó tarde.

El otro día le enseñé a una persona a la que admiraba algo que escribí. Esta persona nunca había leído nada mío, aunque le insistí durante mucho tiempo. Quería que viera lo que hago y me diera algo de reconocimiento, era importante para mí. Cuando me di cuenta de que no iba a conseguir que leyera algo escrito por mí, dejé de enseñarle cosas. Lo sentí como una liberación, aunque con algo de decepción, y seguí escribiendo. El otro día lo leyó. Me dijo que está orgullosa de mí, pero a mí ya no me importaba tanto lo que pensara. Llegó tarde.

Me han hecho un regalo y no sé cómo sentirme al respecto. No por el regalo, sino por la persona que lo ha hecho. Hace mucho tiempo necesitaba la validación de esta persona, era importante para mí. Quería formar parte, que me viera. Hace mucho tiempo, me habría hecho ilusión el regalo, muchísima ilusión. Con el tiempo dejó de importarme, dejé de estar triste, dejé de estar enfadada porque esta persona no me quisiera en su vida. Ahora ese regalo no es lo que necesito. Y me da muchísima pena, porque esa persona no sabe lo que representa ese regalo. Lo ha hecho con la mejor de sus intenciones, pero después de tanto tiempo ya da igual. Aunque esa persona no lo sepa.

Llega tarde.

15 dic 2025

mi abuela

yo me pienso que mi abuela es inmortal.

Quizá es porque ella no se percibe como una persona vieja, aunque es viejísima. O quizá es porque saca las croquetas de la sartén con los dedos y no se quema. O porque hace ganchillo todo el día y no se cansa. O porque salimos a andar y va más rápido que yo.

A lo mejor me pienso que no se puede morir porque ha visto morir a muchísima gente y no ha ido detrás. Vio irse a mi abuelo, que también me parecía inmortal. Pero ella sigue aquí, con su pena, sus recuerdos, sus hijos y sus nietos.

El otro día le costó levantarse de la silla y yo le pregunté por qué. Pensaba que se había hecho daño haciendo algún mal gesto, o porque había cargado con algo que pesaba mucho. No pensé que es porque tiene 87 años y lo raro es que nunca le cueste levantarse.

No voy a concluir esto de ninguna manera, porque la opción de que mi abuela no sea inmortal no me gusta. 

Únicamente quería dejar constancia de lo curioso que es pensar que porque algo o alguien lleve aquí mucho tiempo significa que se va a quedar para siempre.

Y no hablo de la muerte.

29 nov 2025

sin mandar

he escrito un mensaje que sabía que no iba a mandar.

Solo por verlo escrito, a ver si servía como una especie de catarsis. Necesitaba dejar de pensar en algunas cosas y escribirlas a veces me ayuda.

Aun sabiendo que no lo iba a mandar, mi lenguaje ha sido correcto, sin faltar al respeto ni cagarme en los muertos de nadie. No sé por qué lo he redactado así, porque luego he pensado que lo de mantener las formas no es demasiado catártico.

El mensaje que no he enviado ha sido escrito en un chat archivado, de una persona cuyo nombre tiene un emoticono al lado que debería haber quitado hace tiempo. Después del nombre solo debería haber un apellido.

Una vez el mensaje estaba escrito, lo he leído y he corregido un par de cosas que no me gustaba cómo estaban redactadas. No quería parecer débil o desesperada. Tampoco rencorosa. No estoy enfadada, quería dejarlo claro. No pretendía mostrar intenciones de retomar el contacto, aunque echo de menos a esa persona. 

He vuelto a leer el mensaje. Ahora mejor. Pero quizá demasiado neutro, he utilizado demasiados eufemismos y no quedaba claro que considero que esa persona se ha comportado como una auténtica hija de puta. No puedo escribir “hijo de puta” en un mensaje. Bueno, pues se queda así.

Lo he leído una última vez, convencida de que transmitía lo que yo quería. He respirado hondo, esperando sentir algo, una liberación o algo. Nada. He borrado el mensaje. Claro que no es catártico, esta persona no se merece este mensaje, es demasiado correcto. Pero yo me merezco dejar de penarlo.

Supongo que la vida no funciona así y que las catarsis no llegan por escribir un mensaje que no vas a enviar.

De todas formas, aunque lo mandara iba a seguir dándole vueltas, así que mejor borrarlo y seguir siendo la única que piensa en esto.

19 nov 2025

guitarrica

el último finde de agosto, dos amigas me invitaron a su pueblo. A mí y a otra amiga más.

Yo estaba probablemente en mi peor momento desde hacía tiempo y dudé si ir, no porque me fuera a venir mal, sino porque yo sí que les podía venir mal al resto. Pero fui.

Durante los cuatro días que estuve allí, mis amigas pusieron en bucle un disco nuevo que yo no había escuchado. Sólo conocía una canción y no me encantaba. Lo ponían para cocinar, una y otra vez. Yo no dije nada, porque ni era mi casa ni estaba cocinando, pero acabé harta del disco, aunque no me aprendí ninguna canción.

Fue un viaje curativo (no por escuchar el maldito disco en bucle, sino por otras cosas).

Al volver, puse el disco. Yo sola, lo escuché de manera voluntaria, aunque en ese momento lo aborrecía. Supongo que las echaba de menos.

El disco me encanta. Lo tuve en bucle durante dos semanas. No puedo describir lo mucho que me gusta. Y además de gustarme, me lleva al pueblo de mis amigas.

Hoy lo he puesto en el coche. Es noviembre, hace frío, llueve y hay un tráfico horroroso. Era un día totalmente desprovisto de ninguna esperanza. Pero he puesto el disco y todo parecía distinto, olía a lo que huele cuando anochece en verano.

3 nov 2025

el tanatorio

hace poco estuve en el tanatorio de una persona a la que quería mucho pero vivía lejos.

Todo el mundo la conocía, no se podía salir a pasear con ella sin que se parara unas cinco veces en cada calle para saludar a alguien que quería hablar con ella. Y todo el mundo parecía quererla.

El tanatorio estaba a reventar, no paraba de entrar y salir gente y yo no conocía a nadie, así que me dediqué a observar. Todos parecían conocerse entre sí, lloraban juntos, se abrazaban, hablaban, reían. Lo que viene a ser una sala de tanatorio, pero con muchísima gente.

Mientras observaba el panorama y alguien mantenía conmigo una conversación banal, vi entrar a una mujer mayor. Se movía rápido pero con el respeto que merecía la situación. Iba sola. No saludó a nadie, no parecía que nadie la conociera, y la seguí con la mirada porque me pareció algo curioso. Nadie parecía haberla visto.

Entró hasta el fondo de la sala, donde se puede ver a la difunta. Se acercó al cristal, observó, murmuró algo y lloró en silencio durante unos minutos sin dejar de mirar a través del cristal. Después, se secó las lágrimas con un pañuelo de tela, como los de las abuelas, se giró para mirar a las personas que había cerca, aunque no estoy segura de que las conociera. Supongo que por respeto, murmuró: "Lo siento", sin hablar a nadie en concreto y se dirigió a la salida. Esta vez andaba más despacio que cuando entró, parecía más mayor, pero tampoco habló con nadie.

Era una desconocida en un tanatorio.

Y me pareció una de las personas más importantes que pisó esa sala, porque no iba a dar el pésame, no estaba allí para acompañar a nadie, solamente fue a despedirse. Sin grandes ceremonias, sin llamar la atención, sin hacerse notar.

Simplemente decir adiós.

21 oct 2025

la la land

hace unos años le dije a una amiga que Sebastian, el prota de La la land, es un poco borde y frío. Entonces ella me dijo que no cree que el personaje sea así, sino que es Ryan Gosling el que hace que sea así. Lo he estado pensando y es verdad que, si a Sebastian lo hubiera interpretado Andrew Garfield, sería un personaje muy tierno. La conversación empezó porque mi amiga dijo que Sebastian es un personaje tierno, pero yo creía que no. Ahora creo que sí que podría serlo. También he pensado que si La la land la hubiera protagonizado Andrew Garfield no me gustaría el final de la peli.

Hace tiempo mi padre me dijo que pienso demasiado las cosas porque estuve unos 10 minutos explicándole, un poco enfadada, por qué odio la palabra "mujercita" y todas las connotaciones que implica dicha palabra. Entonces me dijo que pienso demasiado y me enfado por cosas que no deberían preocuparme tanto. Yo le dije que la palabra "mujercita" no me preocupa, pero que lo había pensado y por eso se lo estaba contando.

Pienso mucho en el cine y en las conversaciones que tengo con algunas personas, entonces he pensado bastante (no sé si demasiado) en La la land y Andrew Garfield. La conclusión es que creo que habría sido un acierto que él fuera Sebastian, porque tiene mucha química con Emma Stone y el personaje habría sido más carismático. Pero a mí no me gustaría el final, porque el Sebastian de Andrew debería acabar su historia estando con Mia, porque preferiría seguir a su lado que cumplir sus sueños. Y La la land no es una historia de amor que acaba bien, es una historia sobre sueños que acaba bien, aunque todo el mundo la vea como una historia de amor que acaba mal. Entonces yo quiero que Andrew y Emma acaben juntos, pero La la land no es esa película. Así que creo que prefiero que sea Ryan Gosling quien interpreta a Sebastian y que La la land acabe bien.

Pero esto no se lo he contado a mi padre.

29 sept 2025

el banco

hay una sensación de esas de la infancia que tengo presente a veces.

No es exactamente lo mismo, porque ya no tengo 5 años, pero no me refiero a la situación, sino a la sensación.

Cuando era pequeña mis padres me llevaban al parque a jugar, como a la mayoría de los niños. Ellos se sentaban en un banco a charlar y vigilarme, como la mayoría de los padres.

Mientras jugaba, era consciente de que mis padres estaban allí, sentados en el banco. Sabía que no se marcharían sin mí. Pero, aun así, de vez en cuando miraba hacia el banco y siempre les veía, aunque ellos no se dieran cuenta de que les miraba durante unos segundos.

La sensación de la que hablo es el alivio al comprobar que mis padres estaban ahí. Sabía que estaban, pero verles me daba una tranquilidad que no sabía que podía sentir hasta que levantaba la cabeza para mirar hacia el banco. No pretendía que me saludaran, simplemente saber que estaban.

Ahora no hay un banco del parque al que mirar, pero a veces levanto la cabeza para ver si hay alguien cerca y, cuando lo hay, siento el mismo alivio. 

No es que necesite que haya nadie, simplemente me tranquiliza que esté.


17 sept 2025

de cuándo

¿tú de cuándo eres? Estoy buscando a alguien a quien quise, pero no sé si ya está aquí. ¿Por cuándo vamos? Es que estando aquí no recuerdo cuándo llegué. Quizá si encuentro a alguien del mismo momento que yo, me pueda decir como encontrarla. No me he acostumbrado a buscar aquí. Tampoco sé qué aspecto tendría si la viera ahora. Igual no la conozco y eso me da miedo. Pero me da más miedo que dejara de quererme cuando me fui. No me asusta que quisiera a otra persona después de mí. Pero es que yo no he dejado de quererla. No sé cuánto tiempo ha pasado, porque no sé cuándo estamos. Pero sí sé que la sigo queriendo, por eso quiero encontrarla. También es porque se lo prometí, antes de irme se lo prometí. Ojalá aún no haya llegado. De momento voy a buscar a alguien que pueda ayudarme. No se está mal aquí, ¿no? Pero ojalá ella aún no esté. Sería egoísta desear tenerla conmigo.

La echo de menos, pero no deseo que esté aquí todavía. Lo que quiero es que, cuando llegue, me encuentre. Porque estoy perdida y no sé cuándo.


(sobre la muerte y lo de después)

13 ago 2025

el disco

de abril:

hace tres años Suu sacó un disco. Yo me dediqué, durante dos semanas, a escucharlo en bucle. Me encantaba, no escuchaba otra cosa, no me cansaba. Era primavera pero seguía haciendo frío, tenía una mejor amiga que sabía que no paraba de escuchar el disco porque se lo conté y no tenía trabajo ni sabía qué quería estudiar el año siguiente.

Después de esas dos semanas se murió mi abuelo y yo ya no quería escuchar el disco. No quería escuchar nada. Después de que muriera mi abuelo, mi mejor amiga dejó de serlo sin yo saber por qué. Estudié un año y encontré trabajo.

Después de tres años, Suu ha sacado otro disco que vuelvo a estar escuchando en bucle, aunque mi abuelo está muerto y mi amiga simplemente no está (y sigo sin saber por qué). Vuelve a ser primavera. 

Es una sensación rara la que genera la música. 

No sé si en tres años Suu volverá a sacar un disco, espero que sí. De lo demás no sé qué esperar. Supongo que solamente que vuelva a ser primavera.

27 jul 2025

amarillo

me gustaría ser una persona cuyo color favorito es el amarillo.

Las personas cuyo color favorito es el amarillo tienen una energía distinta, en el sentido jipi de la expresión. Son gente que transmiten cosas buenas, se nota.

Creo que todo sería más fácil si mi color favorito fuera el amarillo. A la gente le cae mejor ese tipo de personas, dan más luz.

Mi color favorito es el azul, que es triste, no transmite nada, solo inmensidad. Sin embargo, las personas a las que les gusta el amarillo iluminan sitios, dan alegría. Inspiran.

No sé si las personas cuyo color favorito es el amarillo son mi tipo de personas favorito, pero creo que son el suyo. Por eso a veces querría ser así, para ser de su tipo de personas favorito. Creo que así sería más fácil.

Suena a que quiero cambiar mi forma de ser para que me quieran más, pero en realidad no tendría que cambiar tanto.

Al final, mi color favorito no es tan importante, ¿no?

19 jun 2025

escribirte

anoche pensé en escribirte.

No mandarte un mensaje. Escribirte.

Hace tiempo te escribía casi a diario. Escribía la forma en que te sujetabas el pelo detrás de la oreja una y otra vez porque siempre lo tenías demasiado corto. Escribía cómo se cruzaba tu mirada con la mía y me observabas como si te fuera a dar la mejor noticia del mundo. Escribía la distancia que separaba nuestras manos cuando estábamos con más gente en el mismo espacio. Te escribía y me escribía contigo.

Luego dejé de escribirte. O lo hacía distinto. Escribí que te marchaste. Escribí que no miraste atrás y que yo no pude mirar adelante. Escribí que desapareciste, entonces dejé de escribirte, porque dejaste de existir.

Aun así, anoche quería escribirte, aunque ya no sepa cómo.

11 jun 2025

triste

una vez una amiga me dijo que nunca es capaz de ver cuándo estoy triste. El otro día, esa misma amiga me gritó que "qué coño me pasaba" cuando perdí los nervios por una tontería.

Hace unas semanas le conté a alguien que estoy triste y que no sé por qué me siento así. Ese alguien no hizo nada, porque no hay nada que hacer. Pero aun así siento que tendría que hacer algo, si no, ¿para qué se lo conté?

Ayer leí que a la tristeza hay que tenerle mucha paciencia y no entendí la frase. Supongo que se refiere a que el sentimiento tarda en irse, pero no sé si es cierto. "Paciencia" no es la palabra que yo elegiría para soportar la tristeza, porque para tener paciencia hace falta tener energía. Y yo cuando estoy triste no soy capaz de hacer nada, solo esperar a dejar de estarlo.

Supongo que la espera es lo que puede asociarse a la tristeza. Esperar a dejar de estar triste.

Pero estoy cansada de esperar mientras mis amigas me preguntan qué coño me pasa.

29 may 2025

la frase

hoy me han dicho "esa frase es muy tuya" sobre una frase que no es mía, aunque la use mucho.

Bueno, en realidad la persona que me lo ha dicho no conoce a quien me pegó la expresión, así que no puedo reprochar nada.

Me he quedado bloqueada, porque jamás había pensado que es una expresión mía. Es de las frases que recuerdas quién, cuándo y dónde te pegó la forma de hablar. Cuándo se generó esa parte del lenguaje propio con otra persona.

El problema es que ese lenguaje ya no existe nada más que en mi cabeza, ese recuerdo ahora sólo es mío y la frase es "muy mía" porque esa persona que me la pegó ya no está en mi vida.

Y me ha destrozado que la frase sea mía, porque no lo es. No quiero que lo sea, porque no quiero que la gente que está ahora en mi vida no conozca a la persona que tenía un lenguaje propio conmigo.

No quiero que el origen de la expresión ahora sea una lengua muerta. Hace que me sienta sola, porque yo sí que sigo hablando ese lenguaje, pero soy la última.

En realidad no sé si soy la última o la otra persona sigue utilizándolo. No sé si se acuerda. No sé si importa (ni a ella ni a mí).

Esto se lo he comentado a la persona que me ha dicho lo de la frase. No se lo he contado todo (evidentemente), solo lo de que la frase no es mía. Pero no lo ha entendido (porque no se lo he explicado todo).

No me ha preguntado de quién es si no es mía. Me he dado cuenta de que no es importante, que da igual.

Pero la frase no es mía, no la quiero.

17 may 2025

los pasos

alguien ha dejado abierta la puerta del sótano y ahora hay unos pasos que me siguen cuando subo las escaleras.

Me han dicho que será un espíritu, un fantasma que ha visto la oportunidad de salir de su escondite gracias a la libertad de una puerta abierta.

Pero eso no tiene sentido, porque los fantasmas y los espíritus tienen total libertad de movimiento, por algo carecen de cuerpo.

Mi hermano ha dicho, de broma, que será mi abuelo. Porque mi abuelo está muerto y mi hermano está convencido de que hace cosas en casa para que no nos olvidemos de él. Me gusta más la hipótesis del espíritu, porque los pasos que me siguen me dan un poco de miedo, y mi abuelo no me daba miedo.

He pensado que quizá el espíritu ha salido ahora porque ha interpretado la puerta abierta como una invitación a unirse a la vida familiar. Antes la puerta siempre estaba cerrada, entonces era normal que pensara que no queríamos que saliera. Va a sonar cruel, pero yo sigo sin querer que salga, creo que su sitio está en el sótano y más si a lo que se va a dedicar es a subir detrás de mí haciendo ruido.

También podría irse a otro sitio, no sé por qué quiere seguir en esta casa.

Supongo que la no existencia es igual de complicada que la existencia y que yo también querría quedarme en esta casa porque es la mía.

24 abr 2025

tú no vendrás

sé que algún día iré y tú no vendrás conmigo.

Sé que iré sola, por primera vez pero no por última, porque algún día ya no vendrás. Y sé que estaré triste, pero que aun así volveré.

Lo que no sé es cuánto tiempo estaré triste. Quizá para siempre. O quizá sólo la primera vez que vuelva.

Tampoco sé cuánto dolerá. Quizá mucho. Quizá poco, pero durante mucho tiempo. O quizá no duela como yo creo.

A lo mejor no duele y sólo siento un vacío. Creo que prefiero que duela, porque así sabré que tengo que curarlo. Y porque un vacío nunca sé cómo llenarlo, y tú vas a dejar un vacío inmenso.

Igual ese vacío me traga, pero es que a lo mejor el dolor me mata. No sé qué prefiero.

El caso es que no quiero ir sola, no porque me moleste la soledad, sino porque no quiero que tú no estés.

Y sé que algún día no estarás. Y duele sólo con pensarlo.

Porque no quiero que te vayas, no quiero que me dejes y no quiero ir sin ti. Pero aun así iré, no te preocupes.

Al fin y al cabo, sé que algún día no vendrás y yo querré volver, aunque sea sin ti.


9 abr 2025

cosas pequeñas

a Durin le importan un montón de cosas pequeñas, porque es pequeño.

A mí también me importan muchísimas cosas pequeñas, pero no tengo dos años como Durin.

Las cosas pequeñas que nos importan son distintas.

A él le importa muchísimo dónde está el muñequito nuevo que mi abuela le ha comprado en el quiosco. A mí me importa que cada día anochece más pronto* 

A Durin le preocupa si después de la playa dará tiempo a pasar por la piscina. A mí me preocupa que mi abuela este verano se levanta de la silla mucho más despacio que el verano pasado**

Durin cada vez que escucha una moto desde la terraza le grita a mi madre "¡Miriam una moto!". Yo cada vez que mi madre se hace un moño me fijo en que no se tiñe el pelo desde que vino a la playa hace un mes***

A Durin no le importa el paso del tiempo, no todavía. Lo único que ha dicho al respecto es que no va a volver al cole (la guardería) "nunca más".

A mí lo único que me preocupa es eso, que el tiempo pasa y me doy cuenta de repente, cuando mi padre suspira al sentarse, o Durin dice muy bien una palabra que se le complicaba, o cuando no recuerdo lo que sentía cuando mi abuela me compraba algo en el quiosco.

O cuando me doy cuenta de que no era mi abuela quien me lo compraba a mí, era mi abuelo.

 

 

 





*y siento que no he aprovechado el verano como debería.

**y no sé cómo será el verano que viene.

***y me sorprende la cantidad de canas que tiene, porque normalmente no puedo verlas.

 

31 mar 2025

no pasa nada

últimamente digo muchísimas veces que "no pasa nada".

Hay veces que es verdad, que realmente es algo sin importancia y "no pasa nada". Siempre pasan cosas inevitables que no hay que tener en consideración, cosas que puedo omitir para seguir adelante. Entonces digo que "no pasa nada".

Otras veces es mentira, pero es mucho más rápido decir que "no pasa nada" antes que explicar que ha ocurrido un suceso que va a cambiar irremediablemente el rumbo de mi existencia y me va a reventar por dentro. Tampoco sé si es tan mentira en estas ocasiones. ¿Realmente tiene importancia que el rumbo de mi existencia cambie irremediablemente? ¿De verdad es relevante si algo me revienta por dentro cuando por fuera no se ve? Igual en esos momentos para el resto del mundo "no pasa nada", así que tampoco estoy mintiendo.

También hay veces que necesito que pase algo, pero "no pasa nada". Esto es lo peor de todo, porque si pasan cosas que no tienen importancia, o que sí la tienen pero yo se la quito, por lo menos están pasando cosas. Pero si de verdad no pasa nada es imposible quitarle importancia.

Y hay veces que necesito que pasen cosas para que cuando salgan mal yo pueda decir "pero no pasa nada", para que realmente pase.


21 mar 2025

la existencia

el otro día escribí una reflexión para que un grupo de preadolescentes piensen un poco sobre el concepto de la muerte y sus consecuencias en la vida. O, dicho de otra forma, una reflexión sobre la película Coco.

Quería orientarla, no tanto hacia la muerte, sino hacia cómo hacer de nuestra existencia algo que merezca la pena. Qué legado queremos dejar, cómo nos gustaría ser recordados (porque hay que ser recordados, el olvido es la verdadera muerte).

No sé si los chavales van a reflexionar mucho, pero yo lloré un poco escribiéndola.

La existencia es complicada, es la conclusión que saqué. Yo quiero ser recordada como una escritora de éxito, o sin éxito, pero una mujer que escribía bien y llegaba a la gente a través de eso. Pero no soy (todavía) alguien así. Entonces no sé cómo se me recordaría si me muriera hoy.

Es raro lo de morirse, todo el mundo es bueno después, te redime de todo lo malo que hayas hecho a las personas que te quieren. Nadie diría de mí que soy un poco desastre, aunque lo soy, ni que se me da fatal mantener el contacto con la gente, aunque se me da fatal, ni que me enfado pero no lo digo y entonces el enfado se hace más grande, aunque lo hago. Te mueres y todo eso queda de lado.

Todo esto no lo puse en la reflexión de los chavales, porque se iban a pensar que pueden hacer lo que quieran y que al morirse a todo el mundo se le olvida si has sido medio mala persona. Si has sido mala persona del todo, no se le olvida a nadie, pero hay poca gente así.

También he pensado que entonces las malas personas, de las que no se olvida nadie, no mueren nunca, permanecen en la memoria de todo el mundo solo por ser malas personas, igual que las que son muy buenas. La existencia es complicada y esta última reflexión no les gustaría a los guionistas de Coco.

No supe cómo terminar la reflexión para que mi grupo de preadolescentes piensen en cómo quieren vivir su vida para ser recordados como merecen, porque yo tampoco sé cómo vivir la mía. 

Así que la conclusión que les di a ellos es que da igual si hacen cosas importantes, solamente importa si esas cosas les gustan y les gustaría ser recordados por ellas, y que ellos decidan si será por ser malas o buenas personas.


7 mar 2025

un tipo de personas

ayer en el metro vi cómo un chico se ponía recto e intentaba elevar el hombro porque la señora de al lado se había dormido y, sin querer, se había apoyado en él. No se conocían, pero el chico, sin dejar de mirar el móvil, intentó que la mujer después no tuviera dolor de cuello. Era un chico joven, vestido con ropa oscura e intentando parecer un tipo duro, pero hizo algo muy tierno (creo) sin querer.

La ternura no está en un anuncio de Milka, la ternura se encuentra incluso en el metro de Madrid un jueves a las ocho de la tarde. Y se encuentra, sobre todo, en un tipo de personas muy concreto.

Es el tipo de personas que, aunque vayan con prisa, le sujetan la puerta al vecino para que pase antes. Que no les pitan a los coches que van con la L. Que sonríen a los niños y acarician a los perros. Que si ven a alguien solo en clase se sientan a su lado. Que te avisan si llevas la mochila abierta. Que dan los buenos días al llegar al trabajo, aunque nadie les responda. Que no se quejan a la gente que trabaja de cara al público. Que no cruzan en rojo cuando hay niños delante. Que tienen paciencia con las personas mayores.

Hay mucha gente que es así, y también hay mucha otra que no lo es y no pasa nada. Creo que no es algo que se pueda elegir, creo que esas personas son así sin querer. No es solo el hecho de ser amable, son los gestos pequeños que no se ven pero que cuando los ves el día es un poco mejor. 

Y son las cosas que se hacen no para ser vistas, sino para mejorar un poco el mundo de manera discreta. Porque el chico del metro no miró alrededor cuando dejó que la mujer se apoyara.


23 feb 2025

un mal gesto

tengo un mal gesto atravesado en la espalda. Me molesta y no me deja dormir. No encuentro la postura correcta para estar cómoda sin que me duela.

También tengo un amigo atravesado en el alma. Me molesta y no me deja dormir, no encuentro la manera de que no me duela (que no duela mi amigo ni duela el alma). Se atravesó porque tuvo un mal gesto, como mi espalda, pero lo de la espalda sé que fue culpa mía y lo de mi amigo no lo sé.

Además, tengo una conversación atravesada en la cabeza. Me molesta y no me deja dormir, no encuentro la postura para dejar de pensarla. Se atravesó porque nunca sucedió, entonces realmente no existe, solo está atravesada en mi cabeza.

Podría enumerar más cosas que están atravesadas, pero se me acabarían las metáforas. Tengo atravesada la poesía, supongo.

La conclusión es que no he dormido nada porque los malos gestos, las conversaciones inexistentes y la poesía se atraviesan y no sé cómo hacer que no molesten por la noche.


19 feb 2025

amanecer

20-12. 8:07

he visto un amanecer precioso y quería compartirlo con alguien, pero iba sola en el metro. 

Quería hacerle una foto, pero no la he hecho porque no iba a salir bien. Tampoco sabía a quién mandársela.

Era morado y amarillo y blanco. Luego se ha puesto rosa y luego se ha hecho de día.

Tampoco sabía si contártelo, porque es una tontería describir un amanecer cuando podría haberle hecho una foto, pero tampoco iba a saber explicarte por qué no hice la foto. No sabía a quién mandársela, pero si te iba a contar lo del amanecer ya te la podría haber mandado a ti. 

Los viernes a las ocho de la mañana es todo más complicado de lo que parece. Seguramente también va a ser complicado a las cinco cuando vea el atardecer, porque tampoco te voy a mandar una foto. Además, el amanecer al menos trae la esperanza de un nuevo día, pero el atardecer únicamente transmite la melancolía de los finales, como un domingo por la tarde.

Creo que tampoco te voy a mandar este mensaje, no es tan bonito como el amanecer.


7 feb 2025

la estrella fugaz

he visto una estrella fugaz y no he sabido qué pedir.

Es como si estuviera vacía. Yo, no la estrella.

Mis amigos no la han visto y no se han creído que haya pasado, pero ha pasado. Y la he visto, aunque me he sentido sola porque el resto no.

Pero no he pedido ningún deseo, porque no sabía qué pedir. Y lo he pensado mucho, he estado mucho rato después de que pasara pensando en qué quería.

Y nada.

He sentido una inmensidad ante mí que no sabía cómo llenar, porque yo estaba vacía. No sentía nada.

Podía pedir cualquier cosa y no se me ha ocurrido nada. Era una oportunidad que sólo yo tenía, nadie me ha dicho qué pedir porque nadie se ha creído que la estrella hubiera pasado.

Entonces, además de vacía, me he sentido sola y he pensado que si alguien más hubiera pedido un deseo, igual a mí se me habría ocurrido algo.

Esto no tiene ningún sentido, lo sé, pero cuando sabes que hay alguien contigo la inmensidad es menos grande y es más fácil.

Y he deseado que mis amigos hubieran visto la estrella.


31 ene 2025

el río

ayer bajé al río y se puso a llover.

No nos importó, porque no hacía frío, así que nos quedamos allí. Estábamos bien. Estábamos empapados, pero no me importó.

Me lo estaba pasando muy bien, aunque no paraba de pensar que estaba empapada y al llegar a casa seguiría empapada. También pensé que al salir del río sí que tendría frío, pero no lo pensé mucho, era un problema del futuro.

Cuando decidimos volver a casa y salimos del río seguía lloviendo.

Fue en ese momento cuando tuve una sensación que me resultó familiar. La sensación de que no iba a volver a estar seca nunca más.

Era imposible que, con lo mojada que estaba y con todo lo que estaba lloviendo, yo pudiera volver a estar seca en algún momento.

Y tuve frío.

Es como cuando estoy triste.


23 ene 2025

la tormenta

hoy he soñado que había tormenta.

Me levantaba y te encontraba de pie en la terraza, en pijama, mirando la tormenta. 

Estaba amaneciendo, había luz, pero como estaba muy nublado, todo era gris.

El agua caía como en cortinas y se veían los relámpagos. Pero no escuchaba truenos, solo el agua cayendo.

Estaba medio dormida y no sé por qué iba a la terraza. Supongo que quería ver si se habían volado la mesa y las sillas, porque el viento soplaba muy fuerte.

Y al entrar al salón te veía ahí, de espaldas, mirando hacia fuera. Tenías las manos en los bolsillos y yo pensaba que qué moderno el pijama con bolsillos, aunque en realidad era un pijama muy de abuelo, con la camiseta a rayas. 

Mientras avanzaba, arrastraba sin querer una de mis chanclas, haciendo un poco de ruido, muy poco, pero el justo para que me escucharas. Entonces me paraba.

Estaba esperando que te giraras. Sabía que cuando me vieras, me ibas a decir que saliera contigo, que la tormenta estaba siendo preciosa. Sabía el gesto que iba a tener tu cara al verme, cómo ibas a girarte de nuevo sin esperar a que yo me moviera porque sabrías que iría contigo. Lo he visualizado como si fuera una película, lo tenía grabado. 

Deseaba tanto que me invitaras a ver la tormenta contigo como cuando era pequeña. 

Pero justo cuando te dabas la vuelta y yo te iba a poder ver la cara, justo ahí, me he despertado.

Me he levantado lentamente y he ido a la terraza. No sé por qué he ido allí, sabía que no podías estar. Además, no estaba lloviendo.

Igual por eso tampoco estabas tú.


17 ene 2025

una parada de duración

hoy al entrar en el vagón del metro he visto a dos chicos abrazándose.

No sé si eran pareja, hermanos o amigos, pero me ha parecido tierno y raro a partes iguales.

No suelo ver a hombres abrazándose en público. Bueno, sí, pero suele ser el típico "abrazo de hombres": corto y dándose palmadas muy fuertes en la espalda.

Debe ser muy cansado tener que demostrar tu masculinidad constantemente, incluso al abrazar a un amigo.

El caso es que, a lo mejor, me he quedado más tiempo del que pretendía mirando a los dos chicos, pero ellos no se han dado cuenta.

Han estado mucho rato abrazados. Ha sido de esos abrazos en los que ninguno de los dos suelta, con la cara enterrada en el cuello del otro y agarrando fuerte la chaqueta, como para evitar que el momento se escape.

Pero hemos llegado a la siguiente parada

Se han separado, se han mirado, uno le ha acariciado la cara al otro y se ha ido. No han mirado alrededor. El chico que se ha quedado en el vagón ha sacado los auriculares y se ha sentado. Sin más.

No ha sido triste, ninguno de los dos parecía estarlo. Me ha dado la sensación de que para ellos era un gesto cotidiano.

Me ha parecido tan tierno y natural, y me ha dado tanta envidia, que hasta he tenido ganas de llorar.

No me despido bien de la gente que quiero. Debería dar abrazos de una parada de duración. Por si acaso. Por si están tristes y no lo sé . Por si tardamos en vernos. Por si no nos vemos más.

Por si.


9 ene 2025

insignificante

últimamente escribo cosas siendo consciente de que nadie lo va a leer.

Es como cuando tengo discusiones imaginarias sobre asuntos insignificantes con gente que no discutiría conmigo por cosas tan pequeñas, porque no son temas tan importantes como para discutir por ellos.

También las cosas que escribo son insignificantes, por eso sé que nadie las va a leer.

El saber que no va a ser leído, hace que escriba con más libertad, entonces acabo escribiendo cosas menos insignificantes que sí que merecería la pena que fueran leídas. Pero como he escrito eso para que sea olvidado, no lo va a leer nadie, aunque sea importante. Lo que hace que vuelva a ser algo insignificante.

Me gusta esta dinámica, porque me gusta escribir y me gustan las cosas pequeñas que no van a ser leídas.

Creo que todas somos a veces demasiado pequeñas e insignificantes como para que alguien se pare a leernos con atención, aunque en el fondo las cosas pequeñas acaban siendo importantes cuando (o aunque) nadie les hace caso.

Esta creo que es una de esas cosas pequeñas, pero da igual, tendré que hacer como que es importante, porque empecé a escribirlo para que alguien lo leyera. Aunque esto último es un poco mentira, porque originalmente empezaba así: 

“No sé sobre qué quiero escribir. No lo va a leer nadie.”

Quería contar algo interesante, importante, digno de ser leído, pero ha acabado siendo una reflexión sobre la insignificancia de algunas cosas que siento y escribo. 

Supongo que quiero ser alguien interesante, importante y digna de ser leída, sin embargo, me gusta ser una reflexión sobre la insignificancia de ser.